En los silencios profundos de mi alma
tu dulce voz quiebra el metal de las cadenas
trae paz, amor, canción y me libera
me da fuerzas y a la vez cura mis alas.
Saca un poco del pozo de las aguas
y como fresco manatial me da a beber
y no importa lo que pase, siempre se
que tu mano se extiende poderosa
a cuidarme, acariciarme, bondadosa
sin medir, ni mezquinar su arte.
Y tus ojos son estrellas en la noche,
y rojo sol de tarde veraniega,
junto a ti camino casi como a ciegas
pues confío en que me guías con buen paso.
Y bendigo a la vida por tu abrazo
y agradezco al Señor por tu presencia
que me sigue incansable y con paciencia
a pesar de tropiezos y de cambios.
Más no cambia con nada el sentimiento
que ilumina mis días en la tierra
pues las puertas de mi alma nunca cierran
para el AMIGO leal y compañero.
* Para los amigos y amigas de la vida, del camino, de las pruebas, dela alegría, de la fe, de las confidencias, y de la poesía. Gracias y Feliz Día! |