Soy cuando escribo.
En ese instante precioso y preciso
en que el cerebro y la emoción son movimiento,
y late acelerado el corazón
dándose derecho e inspiración
para soltar el alma de este cuerpo.
Como luces pequeñas en la noche
empapadas de vivencias y deseos
se enciende la chispa del ingenio
que comunica vibrante el sentimiento.
Como volcán embravecido de amor tierno,
o diminuta libélula de luz,
que arremete sin miedo contra el viento.
Inundada en este impulso, así me siento,
mientras la savia visceral más primitiva
aflora y mueve mi muñeca creativa,
y entonces se que soy... Soy escribiendo! |