Puedo imaginar tus ojos despertando tibiamente,
recortando mi imagen en la plenitud de tu silencio,
reviviendo en detalles cada gesto del momento,
y los de antaño, y los venideros…
Puedo sentir tu ansia, tu alegría, tu ternura,
tu deseo de mirarme, oir mi risa, acariciarme.
tus ganas de soñar, en un futuro por delante,
y hacer que me sienta bien, lo cual sabrás, que ya lograste.
Intuyo que es más que un simple imaginar lo que se espera
es tener a flor de piel la exactitud de la certeza
de saber que el otro siente de verdad y con franqueza.
Entonces vuelvo a sonreír, vuelvo a volar, vuelvo a ser ninfa,
reconociendo que esto esencial que hoy me sucede,
es lo más parecido a ser feliz después de mucho tiempo.
|