En paisaje de gris y ocres,
tras cortina de llovizna,
chocolate y café, sabores,
que envuelven la misma esquina.
Y lodazal de recuerdos
empañan, tapan, mezquinan…
en el charco de los miedos
hay un sol que no se anima!
Y miro las caras blancas
rostros ceñidos de lluvia
autos salpican las bancas
donde mi alma aún te busca.
Donde el cielo era celeste.
Donde tu nombre era aroma.
Donde amarte era presente.
Donde el amor ya no asoma.
Contemplo desde esta esquina
aquella plaza de antes
con tu luz en mi retina
reviviendo cada instante…
Quisiera tener un nido
donde poder refugiarme,
envuelta en dos brazos tibios
que me salven esta tarde. |