Cuando el amor es la única verdad,
se cae todo el andamiaje de prejuicios,
sólo quedan las esencias...
lo real, las cáscaras, simplemente desaparecen.
Poder amar, aquí y ahora es lo único posible,
lo único importante y verazmente tangible,
como la capa tibia, adivinable de su piel
que alberga todos mis contornos en silencio.
Todas las antiguas huellas que dejé
marcadas para siempre en otro tiempo,
no han servido de banderas ni señales.
para guiarlo en amor hasta mi puerto.
Su voz suave es la campana que me alerta,
un signo, una aurora, una largada, un principio…
una suelta de palomas alocadas
que se elevan y se funden en el cielo mismo
Quisiera quedarme y contemplar la llenura de su pecho junto al mío,
aferrada a sus abrazos continentes,
y bendecir con mis labios sus ojos dormidos,
y despertarle con susurros de ternura, de nostalgia, de fuego y de delirio
entregando mansamente mi deseo de tormenta marina…
y naufragar…
para no volver vacía de amor nunca jamás,
a ninguna orilla. |