Gracias por la risa y por el asombro,
por la fantasía y la genialidad,
gracias por el llanto del corazón roto,
por poder mirar la urgencia en los demás.
Gracias por el brindis, por los buenos tiempos,
por todo el afecto que adorna el vivir,
gracias por los truenos, la lluvia y el viento,
por un mate, un cuento,y el sol por salir.
No alcanza un momento para esto que siento,
que ciñe mi alma que quiere decir
gracias por la vida de los que ya han muerto,
por la tierra, el huerto, el agua y la vid.
Por esos amigos que regala el tiempo,
por la inesperada chispa del amor,
por los hijos nuestros y por los ajenos,
por tenerte cerca dándome calor.
Estás en mis cosas cercanas, queridas
y al pasar la vida creo más en vos
porque qué sería si no te tuviera:
sólo polvareda sin ley y sin Dios.
Anoche, noche de encuentro, risas y festejos que también agradezco. Estos afectos impensados y bienvenidos, la calidez de amigos como Gustavo Wehrly y Alicia Fernández. ¡Que la próxima seamos más!  |